Vigilando el país del caucho

 

Un Spitfire de reconocimiento de la RAF sobre Johor, en el país del caucho (Rubber Country), 1952.

 

En las primeras décadas desde que terminó la segunda guerra mundial la RAF estuvo implicada en oscuras guerras coloniales en Indonesia, Malasia, Kenya, Yemen (Aden) y Oman, por citar las más importantes, sin contar los conflictos de más relieve, como Corea o Suez. En todas ellas utilizó una mezcla de aviones originarios de la segunda guerra mundial y de modelos más recientes. En lo que los británicos llamaron “la emergencia malaya” (The Malayan Emergency), y la guerrilla comunista Guerra de Liberación Nacional Antibritánica, que duró desde 1948 hasta 1958, utilizaron bombarderos Lincoln, Mosquitos, Tempest y Spitfires entre otros muchos tipos. Los Spitfires fueron usados al principio para atacar a la guerrilla, y más adelante se usó una versión de reconocimiento fotográfico.

Según se dice, se prefirió la expresión “emergencia” a “guerra” para que los plantadores de caucho y propietarios de minas de estaño, pudieran cobrar sin problemas sus indemnizaciones a las aseguradoras en caso de daño a sus propiedades. El ejército guerrillero comunista era heredero del que había luchado contra los japoneses, armado y entrenado por los británicos. Estos ganaron la emergencia malaya al final, después de una década de meticulosa acción que nunca incluyó movimientos militares importantes y en la que los aviones cumplieron un papel importante.

La guerrilla fue minuciosamente localizada usando toda clase de aparatos de reconocimiento, atacada cuando era posible, a veces bombardeada desde el aire, o bien por comandos terrestres transportados por aviones o helicópteros, alejada de la población civil que la mantenía con vida suministrándole alimentos, que fue encerrada en campos de concentración o “aldeas protegidas”, sometida a una continua guerra psicológica a base de lanzamientos masivos de octavillas, retransmisiones de consignas mediante aviones dotados de altavoces, etc. Además, cual avezados discípulos de Mao, los británicos nunca olvidaron el frente político de la guerra, facilitado por el hecho de que independencia de Malasia se acercaba, y la guerrilla terminaba siendo un obstáculo para ella más que otra cosa.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Menú de cierre

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies