Belfast para la Konfrontasi

shortbelfasraf1966

 

Short Belfast Spartacus, del Mando de Transporte de la Fuerza Aérea Británica. Fue el único que ostentó un nombre marxista, pues todos los demás recibieron adecuados motes clásicos, como Samsom, Goliath o Ajax.

 

Esta máquina enorme y compleja costó gran cantidad de dinero y no sirvió de mucho en el cometido a que estaba destinada: servir como instrumento del Imperio, como lo fueron las cañoneras, la quinina o el rifle de repetición. Sólo se construyeron diez ejemplares, que sólo se pudieron vender a la RAF y sólo estuvieron en servicio diez años, un plazo muy breve para este tipo de aviones.

El Belfast era una impresionante máquina de poder, capaz de llevar velozmente cualquier elemento del arsenal militar británico, o doscientos soldados con todo su equipo, a distancias de miles de kilómetros. El año en que entró en servicio (1966) el Imperio Británico era una lejana sombra de lo que fue, aunque aún era capaz de enseñar los dientes en cualquier lugar donde sus intereses se vieran amenazados, como Belize, Aden o Malasia.

En este último país, la creación de la Federación de Malasia bajo auspicios británicos en 1962 despertó la suspicacia de Indonesia, la gran potencia regional, que había conseguido sacudirse el yugo colonial holandés (con ayuda británica) solo 12 años antes. Sukarno, un indiscutido líder del Tercer Mundo, vio la oportunidad de unir a las dispersas fuerzas políticas de su enorme país en una causa nacional, la reivindicación de la indonesidad de la isla de Borneo, ocupada en su cuadrante noroeste por la Federación Malaya y el Sultanato de Brunei.

La guerra que siguió fue limitada por ambos contendientes, nada deseosos de provocar un gran conflicto internacional o de comprometer en un grado exagerado los recursos de sus dos países. El Imperio Británico utilizó principalmente soldados gurkhas, la “raza marcial” de Nepal y el norte de la India, mientras que Indonesia echó mano de ejércitos locales de liberación. Borneo estaba a casi 12.000 kilómetros de distancia de Inglaterra, y Labuan a más de 1.300 km de Singapur, la gran base británica en la región.

Los cargueros que tenía la RAF disponibles en 1962 eran el Armstrong Whithworth Argosy, con capacidad para una 13 toneladas de carga, y el Blackburn Beverley, que podía llevar 22. Ambos participaron en el transporte de suministros y soldados a Borneo, pero se vieron superados de largo por el Belfast cuando entró en servicio en 1966, pues podía volar la distancia entre Singapur y el N. de Borneo llevando casi 40 toneladas, y a mayor velocidad que sus dos predecesores, que además dejaron de prestar servicio por entonces.

No pudo llevar mucho material al conflicto, pues ese año Sukarno ya era un rehén del general Suharto, se avecinaba la destrucción física del marxismo indonesio y la llamada guerra de Borneo por los imperiales y Konfrontasi por malayos e indonesios estaba a punto de terminar.

Aunque parecía una máquina prometedora (y 100% británica), al final el nicho del Belfast en el ecosistema aéreo imperial fue ocupado por el Lockheed Hercules, que podía volar a la misma velocidad y distancia con solo un poco menos de carga. Parece ser que influyó la necesidad de contar con el apoyo norteamericano para la concesión de un préstamo del Fondo Monetario Internacional a las exhaustas arcas británicas.

La elección del nombre del aparato no fue muy afortunada. En 1968 estallaron The Troubles en Irlanda del Norte y la capital de los Seis Condados ya no desaparecería de los informativos en los 30 años siguientes, casi siempre con malas noticias.

 

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