La forma de las cosas venideras

 

El único prototipo construido del Beardmore Inflexible en 1928, pintado y matriculado como un avión de la RAF.

El Inflexible era enorme: medía 48 metros de punta a punta de las alas, 23 metros de longitud y pesaba 17 toneladas. Lo más interesante era el material con que estaba construido, duraluminio, con algunas piezas de acero en puntos claves. En aquella época se consideraba normal construir los aviones a base de madera y tela, con muchos cables sujetando la estructura. Incluso los modelos avanzados, como los Fokker o el Ford Trimotor, contaban con refuerzos y tirantes para sujetar los motores bajo el ala. El Inflexible era compacto, con los motores encastrados en las enormes alas, una demostración de la maestría constructiva de Adolf Rohrbach, que seguía la tradición de innovación de la industria aeronáutica alemana que lideraba Hugo Junkers, y que la Gran Guerra abortó. William Beardmore había comprado su patente de construcción de aviones ultrarresistentes fabricados de chapa de aluminio. Semejante máquina era en realidad la pesadilla del Giulio Douhet, un enorme bombardero completamente metálico capaz de llevar la destrucción al corazón del territorio enemigo. La RAF pagó el prototipo pero no se interesó en continuar la idea. No sería hasta mediados de la década de 1930 que los bombarderos enormes comenzaron a proliferar.

 

Ecosistemas:

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies