La pesadilla aérea del general Yagüe

henschel123 copia

Henschel Hs 123, llamado “Angelito” en el español, 1940. Una docena de ejemplares sirvieron en el E.A. hasta que el último fue dado de baja en 1953.

 
En agosto de 1939, el general Juan Yagüe fue nombrado el primero de los ministros del recién creado Ministerio del Aire. Yagüe había adquirido una triste reputación internacional tras su entrevista con John T. Whitaker –del New York Herald Tribune– tres años antes en Badajoz, cuando admitió de plano haber mandado fusilar a los milicianos republicanos prisioneros tras su conquista de la ciudad extremeña. Uno de los pocos generales que gustaba de ser fotografiado con la camisa azul falangista bajo la guerrera, Yagüe pertenecía al sector duro de la Falange, simpatizante de la Alemania Nazi y a favor de la entrada de España en la Guerra Mundial a favor de las fuerzas del Eje.

Dos meses después de ser nombrado ministro creó el Ejército del Aire, al mismo tiempo que lanzaba un fantástico Plan de Flota Aérea a crear en cinco años. La Flota Aérea de Yague debía estar formada por 5.000 aviones, de patente alemana en su mayoría pero de fabricación nacional. En el preámbulo del borrador de la Ley correspondiente (julio de 1940) resume el objetivo de tan nutrida fuerza aérea: “un Ejército del Aire que pueda velar por la marcha Imperial de nuestra España … Para que [la España Imperial] ocupe su rango, necesita tener su Armada Aérea bien dotada de material…” (1) Yague estaba en ese momento bajo la influencia de las rápidas victorias hitlerianas en Polonia y Francia, que parecían deber mucho al poder del Ejército del Aire alemán.

La industria aeronáutica acogió cálidamente el Plan, especialmente CASA, que sugirió la creación de una gran fábrica de aluminio –la principal materia prima de la industria aeronútica– en el centro de la península, abastecida de energía por alguna central hidroeléctrica disponible en las proximidades. El proyecto ya existía, y daba la casualidad de que la empresa fabricante y la central hidroeléctrica pertenecían al Banco de Bilbao, a su vez principal accionista de CASA(2). Yagüe fue destituído el verano de 1940, sustituído por un militar menos abiertamente fascista, Juan Vigón. Una versión muy reducida de su Plan se arrastraría no obstante durante casi tres lustros, consumiendo un porcentaje demasiado elevado de los depauperados recursos nacionales.

(1) José Luis González Serrano: Las unidades y el material de Ejército del Aire durante la Segunda Guerra Mundial- AF Editores (2005)

(2) Elena San Román: Ejército e Industria: el nacimiento del INI – Crítica (1999)

 

 

Ecosistemas:

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies