{"id":18841,"date":"2026-06-27T19:40:09","date_gmt":"2026-06-27T17:40:09","guid":{"rendered":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/?p=18841"},"modified":"2026-06-27T19:40:39","modified_gmt":"2026-06-27T17:40:39","slug":"vagos-y-trabajadores-el-hombre-nuevo-del-franquismo-y-sus-enemigos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/2026\/06\/27\/vagos-y-trabajadores-el-hombre-nuevo-del-franquismo-y-sus-enemigos\/","title":{"rendered":"Vagos y trabajadores (el hombre nuevo del franquismo, y sus enemigos)"},"content":{"rendered":"<h6><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-18842 size-full\" src=\"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/1954universidadlaboraldegijondestacada.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"750\" srcset=\"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/1954universidadlaboraldegijondestacada.jpg 1000w, https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/1954universidadlaboraldegijondestacada-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/>Una vista panor\u00e1mica de la Universidad Laboral de Gij\u00f3n, en un folleto de propaganda de c.1954.<\/h6>\n<p>A partir de la guerra civil, por primera vez en la historia de Espa\u00f1a (los esfuerzos de la dictadura de Primo de Rivera y de la Rep\u00fablica al respecto no hab\u00edan sido tan convincentes), el trabajo fue considerado oficialmente como una virtud por encima de todas las dem\u00e1s, y la ociosidad se vio como una abominaci\u00f3n. Es cierto que la guerra civil, entre cosas, se hab\u00eda hecho para escarmentar a los trabajadores-proletarios, e impedir que mean fuera del tiesto y ocuparan posiciones de poder. Pero no se pod\u00eda volver sin m\u00e1s a la situaci\u00f3n anterior de ricos ostentosos y pobres solemnes. La ideolog\u00eda oficial del nuevo R\u00e9gimen se llamaba nada menos que nacional-sindicalismo y el color de la camisa del uniforme del partido \u00fanico (el \u201cserio y proletario\u201d azul mah\u00f3n) evocaba el mono de los obreros.<\/p>\n<p>As\u00ed que desaparecieron las fotos de l\u00e1nguidos se\u00f1oritos sobre tumbona y de se\u00f1oritas desmayadas sobre chaise longue, que poblaban las p\u00e1ginas de las revistas los primeros 35 a\u00f1os del siglo. Las fiestas en el Ritz y el Palace organizadas por la aristocracia, que antes se anunciaban con lujo de detalles en la prensa, se siguieron celebrando, pero sin rese\u00f1as. El r\u00e9gimen del Movimiento asignaba al trabajo un valor supremo y patri\u00f3tico, de manera que los ricos ociosos tuvieron que aparentar que trabajaban y en general mantener un perfil bajo en sus despliegues de opulencia.<br \/>\nLos ricos tuvieron que practicar la pereza pr\u00e1cticamente en la clandestinidad, cuando anta\u00f1o hab\u00eda sido su gran marca de f\u00e1brica (como dec\u00edan muchos, \u00bfde qu\u00e9 me sirve ser rico si no puedo estar todo el d\u00eda sin hacer nada?). Ser rentista dej\u00f3 de estar bien visto, y desapareci\u00f3 de la lista oficial de ocupaciones de la poblaci\u00f3n. Los ociosos propietarios de grandes fincas deb\u00edan aparentar al menos un repentino inter\u00e9s por la gesti\u00f3n agropecuaria. Todos deb\u00edan trabajar, cada uno en el puesto asignado dentro de la gran jerarqu\u00eda de la dictadura del 18 de julio.<\/p>\n<p>El Fuero del Trabajo, publicado en marzo de 1938 y una de las Leyes Fundamentales del r\u00e9gimen del Movimiento, pon\u00eda los conceptos principales en negro sobre blanco: \u201cEl trabajo, como deber social, ser\u00e1 exigido inexcusablemente, en cualquiera de sus formas, a todos los espa\u00f1oles no impedidos, estim\u00e1ndolo tributo obligado al patrimonio nacional.\u201d El 18 de julio, la principal fiesta del R\u00e9gimen, fue declarado Fiesta de Exaltaci\u00f3n del Trabajo, y se hac\u00edan vistosos desfiles de trabajadores marcando el paso, uniformizados y disciplinados. Estas concentraciones paramilitares de \u201cobreros-productores\u201d (1) recordaban que el deber primordial del trabajador ya no era la \u201cdiligencia\u201d, como marcaba la Ley de contratos de trabajo de 1931, sino la obediencia, el cumplimiento de los reglamentos y \u00f3rdenes, en la versi\u00f3n de 1944 (2).<\/p>\n<p>Esa era la idea: el trabajador como parte de la jerarqu\u00eda de la producci\u00f3n nacional, \u201ca la manera de un ej\u00e9rcito creador\u201d, seg\u00fan la definici\u00f3n oficial de los sindicatos del partido \u00fanico. Lo de \u201cobrero-productor\u201d, que poco a poco se convirti\u00f3 en \u201cproductor\u201d a secas, era algo m\u00e1s que un eufemismo, simbolizaba un ecosistema laboral dise\u00f1ado para ofrecer toda la fuerza laboral del pa\u00eds, sin intermediarios ni distracciones, al servicio de los objetivos econ\u00f3micos del estado, es decir la autarqu\u00eda hasta 1959 y el crecentismo despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Este trabajador no pod\u00eda dejar de trabajar, salvo en caso de fallecimiento o enfermedad. La huelga se convirti\u00f3 en uno de los delitos m\u00e1ximos del R\u00e9gimen, una traici\u00f3n a la patria como el separatismo y el control de la natalidad. La huelga era el gran delito laboral, pero el constante temor era el del sabotaje. Algunos accidentes sonados fueron achacados al sabotaje deliberado, aunque este fen\u00f3meno deb\u00eda ser escas\u00edsimo. Por si acaso, muchas empresas sancionaban con abundancia y contundencia a sus trabajadores, considerados por algunos patronos como ex-rojos o rojos en potencia.<\/p>\n<p>Naturalmente tanto palo no era suficiente, y menos en las condiciones de penuria en que se trabajaba en los primeros a\u00f1os del franquismo inferior. El ministro de trabajo, el casi eterno camarada Gir\u00f3n (ostent\u00f3 el cargo entre 1941 y 1957) estaba todo el d\u00eda dando coba a los obreros, hablando de la Revoluci\u00f3n pr\u00f3xima, etc, y se fue creando un sistema de paguillas, puntos y subsidios para ayudar a sacar adelante la vida con sueldos tan escasos, de donde han quedado como dos f\u00f3siles la paga extra de verano y la de navidad. Se intent\u00f3 dar un paso m\u00e1s, crear el hombre nuevo en la sociedad nueva que estaba creando el R\u00e9gimen. Es decir, el trabajador culto, patriota, consciente, dedicado en cuerpo y alma a la tarea de elevar Espa\u00f1a. El hombre nuevo estaba representado \u00abantonom\u00e1sticamente\u00bb (3) por el mismo General\u00edsimo Franco, que era a su vez el s\u00faper-trabajador nacional, d\u00eda y noche velando desde su despacho de El Pardo.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Antonio Gir\u00f3n de Velasco desarroll\u00f3 el asunto en una importante conferencia dictada en noviembre de 1950, en un momento incierto de la guerra de Corea, en el teatro San Fernando de Sevilla. (4). Gir\u00f3n tranquiliz\u00f3 a su auditorio, un poco escamado de tanta alusi\u00f3n a la educaci\u00f3n de los obreros: \u00abNo quiere decir que haya que transformar a todos los trabajadores en intelectuales\u00bb. Y aport\u00f3 la soluci\u00f3n clarividente de Franco al problema de civilizar a los trabajadores sin meterles ideas disolventes en la cabeza : \u00ablos institutos de Ense\u00f1anza Media Laboral para la formaci\u00f3n humana de las clases operarias sin detrimento de su eficacia\u00bb. En resumen, civilizar el pueblo \u00abdesde cualquier sitio en que el pueblo se encuentre: el taller, la mina, el agro, la nave\u00bb, los lugares donde la gente se part\u00eda el lomo. Gir\u00f3n termin\u00f3 su charla con una alusi\u00f3n al gran escarmiento de los trabajadores que se hizo durante y despu\u00e9s de la guerra civil. Ahora, dijo el ministro, \u00abLos abismos [se entiende, entre las clases dirigentes y las trabajadoras] se salvan mejor con libros que con cad\u00e1veres\u00bb. S\u00f3lo en el cementerio de Paterna fusilaron a 2.337 personas entre abril de 1939 y noviembre de 1956. En 1950 fueron 11, bien lejos de las 948 v\u00edctimas del a\u00f1o peor, 1940 (5).<\/p>\n<p>El R\u00e9gimen insisti\u00f3 mucho en la formaci\u00f3n profesional como salida perfecta para los muchachos de clase obrera. Una de las im\u00e1genes fuerza del franquismo son amplias naves industriales con hileras de bancos y m\u00e1quinas herramientas donde hileras de j\u00f3venes aprenden su oficio bajo la supervisi\u00f3n de ben\u00e9volos instructores. Tambi\u00e9n aqu\u00ed el servicio militar deb\u00eda funcionar repescando y ense\u00f1ando un oficio (conductor, mec\u00e1nico) a los que no lo ten\u00edan. Las Universidades Laborales fueron la expresi\u00f3n cumbre de esta idea. Con el lema \u00abCada Universidad Laboral cierra una c\u00e1rcel\u00bb se construyeron varias, pues las UULL eran antes que nada reales, pesadamente construidas sobre muchas hect\u00e1reas de edificios coronados por alguna torre.<\/p>\n<p>La m\u00e1s importante de todas, la UL de Gij\u00f3n era (y es) una vasta acumulaci\u00f3n de edificios, una especie de cruce entre la bas\u00edlica de El Pilar y una gran f\u00e1brica de Detroit. Comenz\u00f3 a funcionar en 1955. Creaban un camino especial para la educaci\u00f3n de las clases trabajadoras, que mezclaba los conocimientos t\u00e9cnicos con los human\u00edsticos. Algunos alumnos selectos de las UULL superdotados o genios podr\u00edan insertarse en la ense\u00f1anza superior, la cantera de las clases dirigentes. En resumen, \u00abLa vara de la inteligencia medir\u00e1 a los hijos de los hombres de Espa\u00f1a- En la Universidad laboral se forjar\u00e1 el nuevo hombre espa\u00f1ol\u00bb (6). Una clase especial recibi\u00f3 est\u00edmulo oficial: la de aquellos inferiores que, gracias a un esfuerzo sobrehumano, consegu\u00edan trabajar y estudiar al mismo tiempo y sacar un t\u00edtulo de m\u00e9dico o de ingeniero.<\/p>\n<p>Sin tanto proceso selectivo por delante, los muchachos de clase media ten\u00edan la opci\u00f3n de hacer el bachillerato, la puerta de una buena colocaci\u00f3n (algo diferente y mucho mejor que un buen empleo) y del funcionariado. Tambi\u00e9n podr\u00edan participar en la forja del hombre nuevo, pero desde una palanca diferente, el mito de la clase media vertebradora del pa\u00eds, otra de las obsesiones del R\u00e9gimen.<\/p>\n<p>En el franquismo inferior, escaso de recursos y de energ\u00eda y obcecado en la f\u00f3rmula de la autarqu\u00eda, el trabajo era de mala calidad y estaba muy mal pagado, en el sentido de que muchas veces no permit\u00eda a la gente vivir de su salario, que se estiraba hasta lo inveros\u00edmil, y hab\u00eda que apa\u00f1\u00e1rselas con trabajillos secundarios y terciarios, a veces pagados en especie. Los a\u00f1os muy duros de la autarqu\u00eda fueron financiados, por decirlo as\u00ed, por una masa laboral que trabajaba mucho recibiendo a cambio muy poco. En el franquismo medio y superior los salarios mejoraron, pero la costumbre de los trabajos secundarios se mantuvo. Un resultado no buscado fue la consolidaci\u00f3n de la jornada laboral cl\u00e1sica espa\u00f1ola, muy larga, entrecortada con una comida tard\u00eda a las 2 de la tarde y que obligaba a cenar muy tarde, a las 9 o despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Una serie de anuncios publicada en 1969 por Unesa, la patronal el\u00e9ctrica, para celebrar su 25 aniversario y de paso alentar el consumo de energ\u00eda \u2013que en aquellos a\u00f1os crec\u00eda a toda velocidad\u2013 describe as\u00ed un cl\u00e1sico h\u00e9roe laboral del franquismo:<br \/>\n\u00abJuan Camps lleva 16 a\u00f1os llegando tarde a cenar&#8230;<br \/>\n&#8230; y a\u00fan se lleva papeles a casa.<br \/>\nPor la ma\u00f1ana, a la oficina. Por la tarde, una contabilidad. Por la noche, clases. Y corregir ejercicios despu\u00e9s de cenar.<br \/>\n\u2013Cualquier d\u00eda, t\u00fa revientas\u2013. Le dicen sus amigos. Pero \u00e9l no se queja. Sus chicos sacan buenas notas. Su mujer habla cada vez menos, pero le quiere cada vez m\u00e1s.\u00bb<br \/>\nSin explicar por qu\u00e9 la esposa del protagonista se est\u00e1 quedando muda, el anuncio termina con una nota optimista: Juan Camps ha conseguido ahorrar unas pesetas (\u201cmenos de ochenta mil\u201d) y las ha invertido en acciones de las compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas (7).<br \/>\nLa otra cara del pluriempleo era menos presentable. \u00abSe trabaja de prisa, sin orden ni gusto en tres o cuatro empleos a un tiempo [&#8230;] La chapuza est\u00e1 a la orden del d\u00eda [&#8230;] El trabajo bien hecho no est\u00e1 pagado. Los obreros se lamentan de no poder trabajar como quisieran:<br \/>\n\u2013 A m\u00ed me gusta dejarlo curioso, pero no puede ser.\u00bb(8). H\u00e9roes laborales o chapuceros profesionales, el resultado final encajaba con el cretinismo del franquismo superior: trabajar mucho, tener muchos hijos, adquirir muchos bienes materiales, ir a una vida de alta energ\u00eda, la cantidad siempre por delante de la calidad. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, persiste la leyenda de los infatigables trabajadores pre-boomers, que se deslomaron para conseguir un piso, un coche, un nivel de vida que luego aprovech\u00f3 la generaci\u00f3n sobrante y regalada, los boomers.<\/p>\n<p>El paso paulatino de un estado d\u00e9bil y barato a un estado fuerte y m\u00e1s caro, se manifest\u00f3 a lo largo de la vida del R\u00e9gimen en una multiplicaci\u00f3n de los puestos de trabajo en la administraci\u00f3n. Estos puestos de trabajo alcanzaban la categor\u00eda m\u00e1xima de \u201ccolocaci\u00f3n\u201d, y una buena colocaci\u00f3n era la m\u00e1xima aspiraci\u00f3n. Los funcionarios civiles fueron organizados y consolidados por una serie de leyes y normas (en 1958 y 1963) que los convirtieron en una clase privilegiada e intocable, a la que se acced\u00eda mediante rigurosa oposici\u00f3n, lo que facilit\u00f3 las cosas cuando lleg\u00f3 la Transici\u00f3n. Se cre\u00f3 una nueva rama de la Administraci\u00f3n, el Movimiento Nacional. Un funcionario de buen nivel del Movimiento combinaba una completa seguridad laboral para toda la vida, una faena que pod\u00eda ser bastante o muy tranquila y un sueldo no muy elevado pero con infinidad de oportunidades de complementarlo. Era otra versi\u00f3n, en este caso casi literal, del hombre nuevo del franquismo.<\/p>\n<p>Los que trabajaban en la empresa privada deb\u00edan moverse en un sistema de relaciones laborales extra\u00f1o, en el que, por un lado, el jefe de la empresa era el padre virtual y la autoridad suprema legal de todos sus empleados, que no ten\u00edan derecho a recurrir a la huelga ni ninguna medida de presi\u00f3n colectiva, y por otro funcionaba un entramado de enlaces y delegados sindicales organizado por el Sindicato Vertical (en realidad 26 sindicatos, desde el del Olivo al de Transformados Met\u00e1licos) que en teor\u00eda representaba a los trabajadores en sus demandas ante la direcci\u00f3n de la empresa. Toda la fuerza laboral espa\u00f1ola estaba encuadrada en los Sindicatos Verticales, y dentro de cada uno en las categor\u00edas de Empresario, T\u00e9cnico y Obrero (esta \u00faltima se denominaba muchas veces de manera m\u00e1s abstracta, \u201cProductor\u201d). Los delegados sindicales eran elegidos en teor\u00eda por los trabajadores y formaban la base del complicado engranaje sindical del todav\u00eda m\u00e1s complicado mecanismo de la democracia org\u00e1nica, siendo las otras dos el Municipio y la Familia.<\/p>\n<p>Los empresarios se quejaban cr\u00f3nicamente del bajo rendimiento, baja cualificaci\u00f3n y baja motivaci\u00f3n de sus empleados (9). Hay que tener en cuenta que el despido era oficialmente muy mal visto (aunque exist\u00edan f\u00f3rmulas para solucionar este handicap empresarial, como el contrato en cadena), lo que se ve\u00eda como una contrapartida a la inexistencia del derecho a la huelga y de todo derecho de asociaci\u00f3n de los trabajadores para defender sus intereses. Muchos empresarios se quejaban amargamente de la falta de despido, olvidando la absoluta indefensi\u00f3n legal de sus trabajadores. Pero no era tampoco un sistema en que se fingiera pagar a la gente y \u00e9sta fingiera trabajar. Las draconianas leyes laborales del franquismo inferior se suavizaron por la ley de Convenios Colectivos de 1958, que permit\u00eda un cierto margen de negociaci\u00f3n trabajador-empresa, y estuvo en vigor hasta el Estatuto de los Trabajadores de 1980. El Seguro Obligatorio de Enfermedad (SOE) era otra de las pesadillas empresariales. A comienzos de los a\u00f1os 60 comenzaba a tener un funcionamiento real, y pod\u00eda adjudicar una baja laboral legal al trabajador. La enfermedad dejaba de ser una cat\u00e1strofe para los trabajadores y se convert\u00eda en algunos casos en una tabla de salvaci\u00f3n ante insoportables circunstancias laborales.<\/p>\n<p>Algunas quejas empresariales revelaban problemas de hondas ra\u00edces, propios de sociedades a medio camino entre el campo y la industria: muchos obreros abandonaban las tareas de la f\u00e1brica para dedicarse a las del campo, especialmente en las \u00e9pocas de buenos jornales ligadas a la recogida de cosechas de aceituna, uva o naranja. En el norte era m\u00e1s bien la demanda de trabajo de la huerta familiar la que apartaba al trabajador de la industrializaci\u00f3n. La vida social en general compet\u00eda con la vida laboral en su obligatoriedad. Los entierros, fiestas e incluso buenas pescas distra\u00edan a mucha gente durante d\u00edas enteros. Esto ocurr\u00eda en trabajadores encuadrados: el colmo de la indisciplina laboral se daba en personas que trabajaban eventualmente y las horas justas para mantenerse. Este tipo de relaci\u00f3n laboral propia de salvajes desapareci\u00f3 paulatinamente durante el R\u00e9gimen del 18 de julio, hasta ser reivindicado hacia 1970 por el movimiento hippy.<\/p>\n<p>Disciplinar al trabajador era necesario y deb\u00eda terminar con lo que Pilar Primo de Rivera, en un discurso de comienzos de la d\u00e9cada de 1960 (10), llamaba \u201cespontaneidad salvaje\u201d propia de muchos espa\u00f1oles, antifranquista por definici\u00f3n, que iba unida a una serie de caracter\u00edsticas indeseables, como la poca previsi\u00f3n del futuro, trabajos espor\u00e1dicos, la irreligiosidad, tener hijos sin casarse antes, conductas violentas, afici\u00f3n al vino, rechazo y mofa de la autoridad, etc. Una contrafigura del hombre nuevo del r\u00e9gimen del Movimiento Nacional.<\/p>\n<p>En el franquismo superior, el crecentismo desatado dio paso a una nueva actitud: las mujeres pod\u00edan trabajar, con la debidas precauciones. Una serie de leyes a comienzos de la d\u00e9cada de 1960 liberalizaron su capacidad de contratar y obrar profesionalmente. Las mujeres deb\u00edan trabajar, pero no en cualquier cosa. Se publicaron listas oficiales de los empleos a los que pod\u00eda aspirar una mujer, aunque dejando bien claro que su principal tarea deb\u00eda ser la de llevar la casa, el marido y los hijos. Este fue el origen de la superwoman, capaz de sacar adelante casa y trabajo. En 1950 las mujeres representaban el 15% de la poblaci\u00f3n activa registrada, en 1974 ya eran el 30% (11).<\/p>\n<p>Tras a\u00f1os trabajando, llegaba la jubilaci\u00f3n, que no equival\u00eda a una pensi\u00f3n garantizada y descuentos en tiendas y transportes, sino a una etapa de penuria para muchos, que se supon\u00eda que las familias ten\u00edan que arreglar en estricta intimidad. Los subsidios de vejez se hab\u00edan ido generalizando, pero los ancianos solo empezaron a ser numerosos en el franquismo superior, que fue cuando empezaron a tener pensiones ya tener existencia real la Seguridad Social. Hay que tener en cuenta que la esperanza de vida en varones era de unos 46 a\u00f1os en 1940, y pas\u00f3 a m\u00e1s de 60 en 1975 (estas cifras no quieren decir que la gente tendiera a morir a los 46 a\u00f1os en 1940, sino que la gran mortalidad infantil reduc\u00eda mucho la esperanza vital; aunque tambi\u00e9n es cierto que era m\u00e1s dif\u00edcil llegar a los ochenta a\u00f1os que en la actualidad, en que la esperanza de vida roza esa edad). La idea franquista de la tercera edad no era la de un alegre jubilado con treinta a\u00f1os por delante para disfrutar de su pensi\u00f3n, sino la de un abnegado trabajador que, en general, se iba para el otro barrio hacia los 65 a\u00f1os, la edad de retiro universal.<\/p>\n<p>La contrafigura del trabajador, h\u00e9roe oficial del r\u00e9gimen del Movimiento Nacional, era el vago, otra categor\u00eda legal. La ley de vagos y maleantes de agosto de 1933, creada con un gobierno izquierdista durante la Rep\u00fablica, conoci\u00f3 un vigoroso desarrollo despu\u00e9s de la guerra durante el franquismo. Era una norma legal ideal para dominar y reprimir un pa\u00eds d\u00edscolo, flexible en su aplicaci\u00f3n a cualquier conducta antisocial y sin la necesidad de poner en marcha un lento y costoso procedimiento judicial. El C\u00f3digo Penal (se reform\u00f3 en 1944) castigaba los delitos ya cometidos, la Ley de Vagos afrontaba el futuro, \u00abla vehemente presunci\u00f3n de que una determinada persona quebrantar\u00e1 la Ley penal\u00bb. En el reglamento republicano de 1934, el vago habitual fue definido legalmente como la persona con \u201caversi\u00f3n al trabajo\u201d, sin entrar en si ten\u00eda o carec\u00eda de bienes, rentas o ingresos, una definici\u00f3n que inclu\u00eda potencialmente a los ricos ociosos.<\/p>\n<p>Durante los primeros a\u00f1os de la posguerra la miseria se extendi\u00f3 de tal manera que el estado se limitaba a controlar, encerrar y despiojar regularmente a las hordas de mendigos que recorr\u00edan el pa\u00eds, muchos de ellos ni\u00f1os. En Madrid exist\u00edan algunos parques de mendigos, donde colocaban a los retirados de la v\u00eda p\u00fablica (esta costumbre tambi\u00e9n era de antes de la guerra). Se hizo tristemente notorio el verdadero campo de concentraci\u00f3n de indigentes que se cre\u00f3 en el Matadero de Madrid, un lugar donde la mortalidad alcanz\u00f3 espantosos niveles.<\/p>\n<p>En mayo de 1948 se cre\u00f3 una nueva figura de peligrosidad social, la de los acaparadores y especuladores del mercado negro, plenamente justificada pero que llegaba diez a\u00f1os tarde. En julio de 1954 se a\u00f1adieron a la lista los gais, dentro de la categor\u00eda \u201chomoxesuales (sic), rufianes y proxenetas\u201d. Ese mismo a\u00f1o se cre\u00f3 la Colonia Agr\u00edcola de Tef\u00eda, en Fuerteventura, donde recluyeron a un centenar de personas de orientaci\u00f3n sexual alternativa de las Islas. El campo cerr\u00f3 sus puertas en 1966. (12) . La LVM, bienamada del franquismo, fue redondeada con la creaci\u00f3n de dos juzgados especiales de vagos y maleantes en Madrid y Barcelona, centros principales de la escoria que hab\u00eda que limpiar, y a\u00f1adiendo el \u201cgamberrismo\u201d a la lista de conductas peligrosas (en abril de 1958). Poco despu\u00e9s se cre\u00f3 el juzgado especial de M\u00e1laga, que se un\u00eda a los creados a\u00f1os atr\u00e1s en Las Palmas de Gran Canaria y San Roque (C\u00e1diz), como parte de la soluci\u00f3n del problema del Sur.<\/p>\n<p>En 1970 se actualiz\u00f3 la LVM. La nueva Ley sobre peligrosidad y rehabilitaci\u00f3n social inclu\u00eda nuevas categor\u00edas de riesgo y amenaza, como el tr\u00e1fico de pornograf\u00eda y la conducci\u00f3n peligrosa. La Ley de Peligrosidad inclu\u00eda un imposible, al exigir \u201cun conocimiento lo m\u00e1s perfecto posible de la personalidad biopsicopatol\u00f3gica del presunto peligroso y su probabilidad de delinquir, [basado en] sus condiciones antropol\u00f3gicas, ps\u00edquicas y patol\u00f3gicas\u201d. Fue una de las pocas veces o la \u00fanica en que el franquismo se adentr\u00f3 con claridad en el sendero de la biopol\u00edtica, o al menos declar\u00f3 su intenci\u00f3n de hacerlo, porque los detenidos por la Ley de peligrosidad no sol\u00edan ver los enjambres de antrop\u00f3logos, psic\u00f3logos y m\u00e9dicos que la ley parec\u00eda convocar. Era el a\u00f1o 1970 y la explicaci\u00f3n de la ley concluye con una declaraci\u00f3n buenista. La intenci\u00f3n de la actualizaci\u00f3n de la Ley de Vagos y Maleantes no es otra que: \u201cla plena reintegraci\u00f3n de los hombres y de las mujeres que, voluntariamente o no, hayan podido quedar marginados de una vida ordenada y normal\u201d. Es decir, devolverlos al seno del para\u00edso de la clase media que el franquismo estaba construyendo.<\/p>\n<p>Una circular del Tribunal Supremo de 1972 cambi\u00f3 la definici\u00f3n de la vagancia habitual de 1934 por otra donde lo importante no era la falta de ganas de trabajar, sino la carencia de bienes, rentas e ingresos, castigando as\u00ed la pobreza m\u00e1s que la conducta. Tal vez alg\u00fan potentado ocioso y desafecto al trabajo (13) se dio cuenta del peligroso portillo legal que abr\u00eda el reglamento de 1934. La Ley de Peligrosidad Social fue reformada en 1978, con la eliminaci\u00f3n de muchos estados peligrosos (como la homosexualidad) y por fin derogada cuando se aprob\u00f3 el C\u00f3digo penal de 1995.<\/p>\n<p>Dejando atr\u00e1s a los delincuentes potenciales como el vago habitual, borracho sempiterno o mendigo profesional, entre el descuidero y el asesino en serie hay un campo muy ancho, en el que se entra ya en el terreno de la delincuencia efectiva. En este terreno el franquismo reflej\u00f3 con bastante precisi\u00f3n sus etapas evolutivas. Durante los a\u00f1os del hambre, el hurto fam\u00e9lico (es t\u00e9rmino judicial) era el indicador de la miseria de buena parte de la poblaci\u00f3n, as\u00ed como los peque\u00f1os delitos relacionados con la compraventa ilegal de alimentos. A partir de la d\u00e9cada de 1950 crecieron mucho las estafas inmobiliarias, y a partir de la d\u00e9cada de 1960 los delitos por infracci\u00f3n de las normas del tr\u00e1fico, que terminaron por colapsar los juzgados en el franquismo final. Las zonas tur\u00edsticas ten\u00edan su propia delincuencia moderna, as\u00ed como las cada vez m\u00e1s pobladas ciudades. En general las tasas de criminalidad com\u00fan eran bajas comparadas con el est\u00e1ndar europeo. En lo que se llamar\u00eda despu\u00e9s la Espa\u00f1a vaciada la delincuencia bajaba por pura falta tanto de delincuentes como de v\u00edctimas potenciales. El fiscal de la audiencia de Guadalajara afirmaba a comienzos de la d\u00e9cada de 1960 que la provincia de su jurisdicci\u00f3n, \u201ccon precaria vida, sin industria y con constante y aumentado \u00e9xodo de emigraci\u00f3n, tiene poca delincuencia\u00bb (14).<\/p>\n<p>\u2014&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>1- La Almudaina, 15 de julio de 1944.<\/p>\n<p>2- Carme Molinero y Pere Ys\u00e1s: Productores disciplinados: control y represi\u00f3n laboral durante el franquismo (1939-1958). Cuadernos de relaciones laborales, N\u00ba 3, Edit. Complutense, Madrid, 1993.<\/p>\n<p>3- Pueblo, 20 de julio de 1945.<\/p>\n<p>4-Imperio, (Zamora), 26 de noviembre de 1950.<\/p>\n<p>5- Andrea Moreno Mart\u00edn, Miguel Mezquida Fern\u00e1ndez, Eloy Ariza Jim\u00e9nez: No s\u00f3lo cuerpos: La cultura material exhumada de las fosas del franquismo en Paterna. Sagvntvm, 2021, 213-235.<\/p>\n<p>6- Recorte de prensa sin fecha, en Universidades laborales, c. 1954, folleto sin fecha ni autor\u00eda.<\/p>\n<p>7- La Vanguardia de Barcelona, en El viaje del ecociudadano (elviajedelecociudadano.net)<\/p>\n<p>8- Luis Carandell: Los espa\u00f1oles. Editorial Estela, Barcelona, 1968-1971.<\/p>\n<p>9- Linz, JJ &amp; De Miguel, A: El empresario ante los problemas laborales. Revista de Pol\u00edtica Social, n\u00ba 60, oct-dic 1963.<\/p>\n<p>10- Discurso de apertura del Consejo de la Secci\u00f3n Femenina, en Secci\u00f3n Femenina de F.E.T. y de las J.O.N.S.: Econom\u00eda Dom\u00e9stica, 1963.<\/p>\n<p>11- William Chislett. \u201cMicrohistoria de Espa\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p>12 &#8211; Colonia Agr\u00edcola Penitenciaria de Tef\u00eda (Fuerteventura). Gobierno de Canarias (https:\/\/www.gobiernodecanarias.org\/justicia\/memoriahistorica\/disidenciagenero\/lugaressignificativos\/fuerteventura\/)<\/p>\n<p>13- Terradillos Basoco, en Cristian S\u00e1nchez Ben\u00edtez: Marginaci\u00f3n y peligrosidad social en la legislaci\u00f3n hist\u00f3rica espa\u00f1ola. Revista Sistema penal Cr\u00edtico. Del Congreso Internacional \u201cAporofobia y Derecho Penal en el Estado Social\u201d A\u00f1o 2021, N\u00famero 2.<\/p>\n<p>14- Ana Fern\u00e1ndez Asperilla: Franquismo, delincuencia y cambio social. Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, Historia Contempor\u00e1nea, t. 17, 2005, p\u00e1gs. 297-309 (UNED).<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una vista panor\u00e1mica de la Universidad Laboral de Gij\u00f3n, en un folleto de propaganda de c.1954. A partir de la guerra civil, por primera vez &hellip; <!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":18842,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false,"jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":[]},"categories":[3083,3107],"tags":[],"Asuntos":[2690,2594],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/1954universidadlaboraldegijondestacada.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7HKWx-4TT","jetpack-related-posts":[{"id":15112,"url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/1936\/02\/03\/la-guerra-civil-de-caseros-e-inquilinos\/","url_meta":{"origin":18841,"position":0},"title":"La guerra civil de caseros e inquilinos","date":"1936","format":false,"excerpt":"Esto de la lucha por la vivienda viene de lejos. Excavando en los profundos yacimientos de la guerra civil espa\u00f1ola se pueden encontrar estas dos maneras de enfocar el asunto. El primero fue publicado el 8 de agosto de 1936 en Abril, de Guadalajara. Se refiere al decreto del 2\u2026","rel":"","context":"En \u00ab1936\u00bb","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/caseroseinquilinos2.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":12177,"url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/1936\/07\/03\/el-instrumento-heroico-e-inevitable\/","url_meta":{"origin":18841,"position":1},"title":"El instrumento heroico e inevitable","date":"1936","format":false,"excerpt":"Fragmento de la portada de Mi Revista, n\u00famero extraordinario dedicado a conmemorar los sucesos\u00a0 del 19 de julio de 1936 en Barcelona, 19 de julio de 1937. (Clic en la imagen para verla completa). \u00a0 \u00a0 La guerra que nos hacen es una cosa seria, militar, ordenada y peligrosa, y\u2026","rel":"","context":"En \u00ab1936\u00bb","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/19dejulioinserto.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":733,"url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/1921\/12\/09\/la-aviacion-en-la-guerra-nuevo-mundo-9-de\/","url_meta":{"origin":18841,"position":2},"title":"La aviaci\u00f3n en la guerra","date":"1921","format":false,"excerpt":"La aviaci\u00f3n en la guerra Nuevo Mundo, 9 de diciembre de 1921","rel":"","context":"En \u00ab1921\u00bb","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/tumblr_m75opx4jj81rbnd77o1_1280.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":10970,"url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/1937\/06\/08\/construyendo-en-medio-de-la-destruccion\/","url_meta":{"origin":18841,"position":3},"title":"Construyendo en medio de la destrucci\u00f3n","date":"1937","format":false,"excerpt":"El ministro de Obras P\u00fablicas, Bernardo Giner de los R\u00edos, con su predecesor Julio Just en la inauguraci\u00f3n de la Exposici\u00f3n de Obras P\u00fablicas que se celebr\u00f3 en Valencia. Mundo Gr\u00e1fico, 30 de junio de 1937. Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a - Hemeroteca Digital. \u00a0 Lejos, la guerra, con toda su\u2026","rel":"","context":"En \u00ab1937\u00bb","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/30junio1937mundografico.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":9568,"url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/1943\/02\/02\/de-los-trabajadores-de-la-granja-colectiva-stajanov\/","url_meta":{"origin":18841,"position":4},"title":"De los trabajadores de la granja colectiva \u00abSt\u00e1janov\u00bb","date":"1943","format":false,"excerpt":"\u00a0 Un Yakovlev Yak-1 de segunda generaci\u00f3n, con un prolijo letrero dedicado por los trabajadores de una granja colectiva a un piloto del frente de Stalingrado. Era frecuente\u00a0que los obreros de una\u00a0f\u00e1brica o kolj\u00f3s pagaran a escote\u00a0\u00a0un avi\u00f3n para entregar a la fuerza a\u00e9rea sovi\u00e9tica, lo que se indicaba en\u2026","rel":"","context":"En \u00ab1943\u00bb","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/yakovlevyak1-1943stalingrad.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":10956,"url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/1939\/09\/07\/oficiales-e-ingenieros\/","url_meta":{"origin":18841,"position":5},"title":"Oficiales e ingenieros","date":"1939","format":false,"excerpt":"El\u00a0ministro de Obras P\u00fablicas, Alfonso Pe\u00f1a Boeuf,\u00a0pronuncia un discurso durante su\u00a0visita a M\u00e1laga en 1940. Archivo Municipal del Ayuntamiento de M\u00e1laga. \u00a0 [faltaba], adem\u00e1s, la colaboraci\u00f3n de muchas personas \u00fatiles que sufr\u00edan el cautiverio en la zona roja sin poder realizar aquel so\u00f1ado viaje entre Madrid y Burgos, dando la\u2026","rel":"","context":"En \u00ab1939\u00bb","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/pegnaboeuf.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]}],"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18841"}],"collection":[{"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18841"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18841\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18844,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18841\/revisions\/18844"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18842"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18841"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18841"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18841"},{"taxonomy":"asunto","embeddable":true,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/Asuntos?post=18841"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}