{"id":14572,"date":"1943-09-26T08:52:17","date_gmt":"1943-09-26T06:52:17","guid":{"rendered":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/?post_type=reader&#038;p=14572"},"modified":"2019-12-13T18:47:09","modified_gmt":"2019-12-13T17:47:09","slug":"la-cultura-del-bombardeo-alemania-1940-1945","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/1943\/09\/26\/la-cultura-del-bombardeo-alemania-1940-1945\/","title":{"rendered":"La cultura del bombardeo: Alemania, 1940-1945"},"content":{"rendered":"<h4><a href=\"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/hamburgo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14575 size-full aligncenter\" src=\"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/hamburgo.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"724\" srcset=\"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/hamburgo.jpg 1000w, https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/hamburgo-300x217.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><\/h4>\n<h4>La silueta de un Lancaster durante el ataque nocturno a Hamburgo del 30 de enero de 1943. <a href=\"https:\/\/www.europeana.eu\/portal\/en\/record\/2021650\/memorix_b668b0c6_afba_ef74_6de3_17cf106c5fd2.html\">Europeana<\/a>.<\/h4>\n<p>Una tarjeta de Navidad del caricaturista Low de 1943, titulada \u00abExplosiones de temporada en Berl\u00edn\u00bb contiene la imagen de un monigote llevando una gigantesca bomba atada con un lazo de regalo a un avi\u00f3n con la leyenda \u00abTwinkle, twinkle, little buster, \/Putting Adolf in a fluster\u00bb. Adolf es Hitler y el avi\u00f3n es seguramente un Avro Lancaster, la principal arma de destrucci\u00f3n masiva con que contaba el Imperio Brit\u00e1nico. Las ciudades alemanas, especialmente Berl\u00edn, Hamburgo, Dresde y Colonia, deben parte de su morfolog\u00eda urbana actual al dise\u00f1o de este aeroplano. El turista que aterriza en Berl\u00edn, por ejemplo, no puede creer a sus ojos cuando contempla por vez primera el paisaje de algunos de los enclaves m\u00e1s famosos de la ciudad. Resulta que Alexanderplatz tiene una torre de televisi\u00f3n junto a la acumulaci\u00f3n de centros comerciales y hoteles c\u00fabicos que forman la plaza. Postdamer Platz es un orgullo de la nueva arquitectura alemana: edificios de formas atrevidas de acero y cristal. La explicaci\u00f3n empieza a vislumbrarse en el Jard\u00edn Zool\u00f3gico, a la entrada de la Kurfursterdam. All\u00ed se ve la ruina de la torre de una iglesia del siglo XVIII, y a su lado una capilla de cemento y cristal de colores que parece \u2013y es\u2013 uno de los horrores de la arquitectura eclesi\u00e1stica de mediados del siglo XX. La torre derru\u00edda es pr\u00e1cticamente lo \u00fanico que ver\u00e1 el turista del viejo Berl\u00edn (el Reichstag luce una c\u00fapula de cristal dise\u00f1ada por Norman Foster). Y se la dej\u00f3 as\u00ed deliberadamente como monumento a la esforzada labor de la RAF brit\u00e1nica y de la Octava fuerza a\u00e9rea norteamericana. El Lancaster fue dise\u00f1ado para llevar a acabo buena parte del trabajo, junto con otros aviones famosos como el Halifax, Stirling, Flying Fortress y Liberator.<\/p>\n<p>Sigue siendo motivo de controversia porqu\u00e9 las grandes democracias occidentales, Estados Unidos y Gran Breta\u00f1a, cuyos gobiernos fueron los primeros en horrorizarse de los bombardeos de Guernica y Nanking en los a\u00f1os 30, fueran asimismo las \u00fanicas potencias implicadas en la segunda guerra mundial que utilizaron el bombardeo estrat\u00e9gico de manera sistem\u00e1tica, empleando enormes recursos humanos y materiales para llevarlo a cabo. Independientemente de consideraciones hist\u00f3ricas que todav\u00eda pesaban mucho \u2013los bombardeos alemanes sobre Londres en la primera guerra mundial convirtieron la idea de \u00abbombardear Berl\u00edn\u00bb en una verdadera obsesi\u00f3n\u2013 la explicaci\u00f3n parece hallarse m\u00e1s bien en el car\u00e1cter imperial. Inglaterra se hab\u00eda acostumbrado a pensar en t\u00e9rminos mundiales, y dispon\u00eda de un eficaz instrumento para influir en lejanos territorios, su flota estrat\u00e9gica. Por la misma raz\u00f3n, a los planificadores militares brit\u00e1nicos de los a\u00f1os 20 en adelante se les hac\u00eda la boca agua ante la idea de una poderosa fuerza de bombardeo de larga distancia.<\/p>\n<p>El Lancaster fue el instrumento de este poder a distancia tan caro a los brit\u00e1nicos, mientras que rusos y alemanes segu\u00edan planteando sus aviones de guerra siempre como la manera de aplastar al enemigo en el frente de batalla. En los \u00faltimos a\u00f1os de los a\u00f1os 30, el Mando de Bombardeo se convirti\u00f3 en una prioridad, y la industria aerona\u00fatica brit\u00e1nica se puso a la tarea con entusiasmo. Un gran avi\u00f3n cuatrimotor de bombardeo era lo m\u00e1s parecido a un nav\u00edo de linea de cuatro puentes: una m\u00e1quina de guerra enormemente compleja y cara, resumen y culminaci\u00f3n de toda la tecnolog\u00eda disponible en un pa\u00eds. Los aviones de bombardeo de que dispon\u00eda la RAF en agosto de 1939 eran demasiado peque\u00f1os para cargar con la suficiente cantidad de bombas a la suficiente distancia. Todo esto cambi\u00f3 cuando lleg\u00f3 el Avro Lancaster, versi\u00f3n cuatrimotora del Manchester bimotor, y emparejado con el Handley Page Halifax y el Short Stirling como los tres puntales de la fuerza de bombarderos de la moral enemiga.<\/p>\n<p>Los tres aviones llevaban nombres vern\u00e1culos de la patria brit\u00e1nica, ten\u00edan unos 30 metros de envergadura, volaban a m\u00e1s de 400 km\/h y pod\u00edan llevar m\u00e1s de cinco toneladas de bombas a distancias de m\u00e1s de 2.000 km. Se supon\u00eda que no hab\u00eda defensa posible contra esa clase de m\u00e1quinas, capaces de arrasar ciudades enteras y en teor\u00eda capaces de decidir la suerte de la guerra por s\u00ed mismas. Sucesivas versiones fueron provistas de la capacidad de llevar bombas cada vez m\u00e1s potentes. El resultado final fue el modelo de Lancaster especialmente dise\u00f1ado para llevar una gigantesca bomba de 10 toneladas, la \u00abrompemanzanas\u00bb, el arma de m\u00e1s poder destructor antes de la entrada en servicio de la bomba at\u00f3mica (aunque la mayor parte del trabajo lo hac\u00edan las bombas incendiarias de cinco libras). Se supon\u00eda que deb\u00eda ser como un mazo descomunal golpeando en el centro de las ciudades alemanas.<\/p>\n<p>Entre 1941 y los primeros meses de 1945, noche tras noche, centenares de bombarderos despegaron de sus bases en Inglaterra para iniciar un viaje de horas con destino a alg\u00fan lugar de Alemania. Los blancos se fijaban unos d\u00edas antes en una habitaci\u00f3n de techo bajo del mando de bombardeo, \u201ca cinco millas de High Wycombe, en el Buckinghamshire\u201d, un lugar tranquilo densamente poblado de bosques (las \u00fanicas bombas que cayeron en las proximidades lo fueron por error, pues iban destinadas a Londres) donde el Mariscal del Aire Arthur Harris, rodeado de mapas y de asesores, dirig\u00eda el curso de las operaciones. El objetivo era mantener el mayor n\u00famero posible de aviones de manera simult\u00e1nea sobre una ciudad alemana, y que todos dejaran caer sus bombas aproximadamente al mismo tiempo en un radio razonablemente reducido. Pronto se abandon\u00f3 la doctrina del bombardeo de precisi\u00f3n de industrias militares, tras los primeros informes que mostraron que la mayor\u00eda de las bombas ca\u00edan sin orden ni concierto no a cientos de metros del blanco, sino a kil\u00f3metros o incluso decenas de kil\u00f3metros de distancia. Fue sustituido por el concepto de carpet bombing (\u201cbombardeo en alfombra\u201d o de zona) sobre \u00e1reas urbanas.<\/p>\n<p>El ideal era el bombardeo continuo \u00abround o\u00b4clok\u00bb, que no dejara descansar ni un minuto a los fatigados habitantes de la ciudad sometida a castigo. El resultado final fueron 500.000 muertos en Alemania y 70.000 entre las tripulaciones. Los resultados se reflejaban en informes detallados y de manera m\u00e1s vistosa en el \u201clibro azul\u201d. Harris lo describe as\u00ed: \u201cMi idea era que todo el mundo pudiera ver por s\u00ed mismo lo que la ofensiva de bombardeo estaba haciendo en Alemania, y a tal fin hice lo incre\u00edble para que los hechos quedaran fielmente reflejados en fotograf\u00edas, mapas, etc. Ten\u00eda preparado un voluminoso libro, al que llam\u00e9 \u201clibro azul\u201d, y en el que, tras de cada ataque contra una ciudad alemana, se marcaba progresivamente, con tinta azul, la zona de devastaci\u00f3n de la ciudad, utilizando como fondo una fotograf\u00eda a\u00e9rea o, mejor dicho, un mosaico de fotograf\u00edas de toda la ciudad. Este libro lleg\u00f3 a incrementarse en dos o tres vol\u00famenes (1)\u201d. Posteriormente, Harris dise\u00f1\u00f3 por s\u00ed mismo una versi\u00f3n del visor estereosc\u00f3pico, tan popular en los hogares victorianos, destinado a mostrar en relieve \u201cdestrozos especialmente claros y significativos\u201d. Ante la sorpresa del mariscal del aire, sus invitados mostraban por lo general poco entusiasmo ante las im\u00e1genes, y sus exhibiciones t\u00e9cnicas sol\u00edan ser recibidas con frialdad por otros altos oficiales o l\u00edderes pol\u00edticos.<\/p>\n<p>En sus memorias, Harris expresa su pensamiento estrat\u00e9gico bastante someramente. En primer lugar, la mortandad de civiles, mujeres y ni\u00f1os, causada por los bombardeos no era en su opini\u00f3n mayor de la que pod\u00eda causar y caus\u00f3 un bloqueo naval de alimentos como el que la Marina brit\u00e1nica aplic\u00f3 a Alemania en 1914-1918. Adem\u00e1s, siendo casi imposible el bombardeo de precisi\u00f3n y f\u00e1ciles de reparar las destrucciones en las f\u00e1bricas, la mejor forma de atacar la capacidad productiva del enemigo era simplemente destruyendo las ciudades donde viv\u00eda la fuerza laboral que las serv\u00eda. Pod\u00eda tratarse de matar el mayor n\u00famero posible de trabajadores de f\u00e1bricas o bien de dejarles sin hogar, pero el impacto sobre la actividad econ\u00f3mica ser\u00eda igualmente efectivo y duradero. A lo largo de todo su mando, el jefe del Bomber Command rechaz\u00f3 de plano toda actividad a\u00e9rea que no consistiera en la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica de los n\u00facleos urbanos alemanes. Objeto especial de su mofa eran los llamados \u201cbombardeos panacea\u201d, de los considerados como eslabones d\u00e9biles de la cadena econ\u00f3mica alemana, como f\u00e1bricas de cojinetes o de petr\u00f3leo sint\u00e9tico, y cost\u00f3 lo indecible convencerle para que cediera parte de su fuerza para apoyar los desembarcos aliados en Francia en 1944. Este hombre singular fue apartado r\u00e1pidamente de la escena p\u00fablica tras la victoria.<\/p>\n<p>Los primeros bombardeos de la RAF sobre el Rhur en 1940-1941 se vieron con cierto esp\u00edritu de deportividad entre los habitantes de la gran \u00e1rea industrial alemana. Los ingleses hab\u00edan recibido lo suyo el oto\u00f1o pasado, y resultaba bastante l\u00f3gico que quisieran devolver el golpe. Al principio las incursiones eran limitadas y parec\u00edan buscar \u00e1reas industriales, aunque sin ninguna precisi\u00f3n. Los aviones de la RAF deb\u00edan ocultarse en las sombras de la noche porque durante el d\u00eda eran presa f\u00e1cil de los cazas de la Luftwaffe. Al igual que los londinenses, los habitantes de ciudades como Essen, Dortmund o Bochum fueron aleccionados de que ahora sus casas formaban parte del frente de batalla. Meses despu\u00e9s, tuvieron un cierto alivio al esfuerzo que ten\u00edan que soportar cuando les toc\u00f3 por fin a \u201clos bocazas de Berl\u00edn\u201d, donde estaban todos los ministerios y se hac\u00eda toda la alta pol\u00edtica alemana.<\/p>\n<p>Todo el mundo estaba encuadrado en unidades de defensa pasiva contra los bombardeos. Se cre\u00f3 una densa red de refugios antia\u00e9reos, muchos con gruesas paredes de hormig\u00f3n, aunque buena parte de la poblaci\u00f3n deb\u00eda conformarse con s\u00f3tanos reforzados. Se establecieron dispositivos contra incendios en cada ciudad, barrio, calle y casa, desde bombas m\u00f3viles de agua a presi\u00f3n hasta cubos llenos de arena colocados tras la puerta de entrada de las viviendas. Esta guerra se libraba principalmente con mujeres, ancianos y ni\u00f1os, que eran tambi\u00e9n las principales v\u00edctimas. Con frecuencia, soldados que regresaban a casa para disfrutar de un permiso lejos del frente se encontraban con que la guerra rug\u00eda con tanta fuerza en su ciudad natal como en las trincheras, y la poblaci\u00f3n civil ten\u00eda que indicarles sus deberes al respecto.<\/p>\n<p>Poco a poco, la deportividad fue dando paso a la fatiga y el temor, al tiempo que los raids limitados se transformaban en ataques a\u00e9reos capaces de aplastar un ciudad, como efectivamente sucedi\u00f3 en Colonia primero y unos meses despu\u00e9s en Hamburgo. A medida que las incursiones a\u00e9reas se hac\u00edan m\u00e1s devastadoras y m\u00e1s frecuentes, la vida de los habitantes de las ciudades cambi\u00f3 y se adapt\u00f3 a las nuevas circunstancias. Una manera de reaccionar era la dispersi\u00f3n en el campo, lejos de los mort\u00edferos distritos centrales de las ciudades. Pero esto estaba limitado a la parte de la poblaci\u00f3n no necesaria para el esfuerzo de guerra, adem\u00e1s de provocar infinidad de quejas de los campesinos a quienes se forzaba a compartir sus granjas con \u201cse\u00f1oritos de la ciudad\u201d. La soluci\u00f3n m\u00e1s aceptable era el enterramiento, la construcci\u00f3n de b\u00fankeres para alojar a la poblaci\u00f3n durante las alarmas a\u00e9reas. Poco sofisticados al principio, terminaron convirti\u00e9ndose en algunas ciudades muy castigadas, como Berl\u00edn, en verdaderas ciudades subterr\u00e1neas. Innumerables tesoros art\u00edsticos debieron ser puestos a salvo en minas abandonadas u otros lugares considerados seguros. Incluso la propia industria trabajaba cada vez m\u00e1s en talleres subterr\u00e1neos, especialmente y parad\u00f3jicamente la industria aeron\u00e1utica.<\/p>\n<p>Las ciudades bombardeadas con intensidad y regularidad \u2013el mejor ejemplo era Berl\u00edn\u2013 proporcionaban una nueva vida a sus habitantes. Los transportes p\u00fablicos circulaban atestados de personas demacradas, mal afeitadas y sucias, pues las bombas sol\u00edan ensa\u00f1arse con el sistema de distribuci\u00f3n de agua potable. Lo primero que hac\u00edan los explosivos en los edificios era reventar todos los cristales y lanzar una lluvia de agudas astillas sobre la calle, donde destrozaban los zapatos y proporcionaban un rechinante sonido a los pasos que muchas personas recordar\u00edan como el sonido de la guerra. Todo el mundo ten\u00eda prisa, para evitar perder su puesto en un tranv\u00eda sin saber cuando habr\u00eda otro, o en la cola de distribuci\u00f3n de alimentos cada vez m\u00e1s escasos. Las calles bombardeadas terminaban por parecerse mucho unas a otras, a medida que los postes indicadores y las placas desaparec\u00edan. Los derrumbamientos y los incendios dejaban un polvo fino en suspensi\u00f3n en el aire, mezclado con holl\u00edn, que tardaba d\u00edas en desaparecer o que \u2013como en el caso de Berl\u00edn\u2013 nunca desaparec\u00eda del todo (2). La vida era modulada por los diferentes mensajes emitidos por las sirenas, de las que una ciudad pod\u00eda contar con cientos o miles: alarma previa, riesgo inminente de ataque, todo el mundo a los refugios, pas\u00f3 el peligro. Las grandes flotas a\u00e9reas que navegaban sobre Alemania y sus cambios de rumbo contribu\u00edan a mantener a un porcentaje muy alto de la poblaci\u00f3n en estado de constante alerta, que era precisamente uno de los objetivos de los organizadores de la campa\u00f1a de bombardeos.<\/p>\n<p>Todos los estados sometidos a bombardeos, como la Espa\u00f1a republicana o Inglaterra, hab\u00edan desarrollado sistemas m\u00e1s o menos complejos para proporcionar refugio a sus ciudadanos ante los bombardeos a\u00e9reos, pero la \u201ccultura del refugio\u201d lleg\u00f3 a su l\u00edmite en Alemania entre 1942 y 1945, posiblemente solo superada por Vietnam entre 1963 y 1973, aunque en circunstancias muy distintas. En teor\u00eda cada ciudadano ten\u00eda asignado un lugar determinado en un refugio concreto, que pod\u00eda ser el s\u00f3tano reforzado de su propia casa o una de las enormes torres fortificadas que se construyeron en Berl\u00edn y Hamburgo, con capacidad para m\u00e1s de 10.000 personas. Algunas personas no se apartaban nunca de las cercan\u00edas del refugio, mientras que otras pod\u00edan decidir deliberadamente no entrar en \u00e9l, aunque ambas cosas estaban oficialmente prohibidas. A medida que la guerra llegaba a su fin, el umbral de miedo de la poblaci\u00f3n tend\u00eda a disminuir. En Berl\u00edn, mujeres que en los primeros d\u00edas del conflicto \u201csal\u00edan corriendo en direcci\u00f3n del refugio si o\u00edan que se hab\u00eda detectado un caza enemigo en alg\u00fan lugar de Alemania\u201d soportaban estoicamente la cola del pan bajo el fuego directo de los ca\u00f1ones sovi\u00e9ticos, en la primavera de 1945. El empleo de bombas incendiarias dificultaba la identificaci\u00f3n de los cad\u00e1veres. En los peores casos, las personas eran totalmente irreconocibles, aunque en general alguna prenda de ropa o se\u00f1al distintiva serv\u00eda para la identificaci\u00f3n. Cuando la mortandad era muy elevada, como fue el caso de Hamburgo en 1943 o de Dresde en 1945, era necesario disponer de grandes masas de cuerpos humanos antes de que comenzaran a descomponerse, en enterramientos masivos o grandes piras funerarias.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista de las tripulaciones, este era un trabajo que deb\u00eda ser hecho, y que les hab\u00eda tocado a ellos. Los hombres se sentaban inermes dentro del fuselaje de los enormes aviones, cada uno sentado en su puesto de piloto, navegante, bombardero o ametrallador, dispuestos a sufrir la tensi\u00f3n m\u00e1s extrema durante las horas en que se encontraban bajo el fuego de las defensas antia\u00e9reas y los aviones de caza alemanes. Ninguna de las maniobras de escape que un primate asustado puede poner en pr\u00e1ctica pod\u00eda ser llevada a cabo por ellos. En realidad, la habilidad personal no ten\u00eda pr\u00e1cticamente nada que ver con las posibilidades de supervivencia: regresar o no regresar era simplemente una cuesti\u00f3n de suerte y de probabilidad estad\u00edstica. Los que hab\u00edan realizado ya m\u00e1s de una docena de misiones sab\u00edan que ser derribados y sufrir una muerte casi cierta solo era cuesti\u00f3n de tiempo. Las tripulaciones entablaron una lucha sorda con el mando de bombardeo para elevar sus expectativas de supervivencia (3).<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, el sistema de guerra creado para evitar las trincheras y la mortandad de la guerra terrestre se termin\u00f3 convirtiendo en un matadero tan sistem\u00e1tico como \u00e9stas para las tripulaciones de la RAF. Con una media de bajas de un 3% de los aviones en cada salida de bombardeo, y teniendo que cumplir un turno de 25 salidas para empezar, todos sab\u00edan que si sobreviv\u00edan ser\u00eda cuesti\u00f3n de mucha suerte, aunque los mandos de la RAF \u2013que consideraban razonable semejante tasa de desgaste, mientras que una superior al 10% se estimaba inaceptable\u2013 esgrim\u00edan los mismos datos para tratar de demostrar lo contrario. No obstante, la especie humana demostr\u00f3 una vez m\u00e1s su resistencia. Los sucesivos ciclos de tensi\u00f3n extrema sobre Alemania, descompresi\u00f3n posterior y ominosa espera de la siguiente misi\u00f3n destru\u00edan el sistema nervioso de un porcentaje sorprendentemente peque\u00f1o de las tripulaciones. Las autoridades vigilaban que el crack nervioso no fuera una puerta de salida para alguien que simplemente quisiera eludir sus deberes. Bajo la denominaci\u00f3n de <em>lack of moral fiber<\/em>, esta pseudoacusaci\u00f3n de cobard\u00eda pod\u00eda recibir, en el mejor de los casos, simplemente tratamiento m\u00e9dico y la retirada del servicio, y en el peor enfrentarse a los tribunales militares. Un sorprendente factor de resistencia era que a algunos tripulantes les gustaba volar, especialmente sobre los verdes paisajes ingleses.<\/p>\n<p>La compa\u00f1era de fatigas de la RAF sobre el cielo de Europa fue la octava fuerza a\u00e9rea de los Estados Unidos, provista de un avi\u00f3n singular: el Boeing B-17, m\u00e1s conocido como la Fortaleza Volante, el arma que mejor representaba la enorme capacidad industrial y tecnol\u00f3gica de los Estados Unidos. La estrategia de uso de la USAAF (United States Army Air Force, Fuerza A\u00e9rea del Ej\u00e9rcito de los Estados Unidos) busc\u00f3 desde el principio diferenciarse de los furtivos m\u00e9todos de la RAF. La idea consist\u00eda en hacer avanzar sobre territorio alem\u00e1n, en pleno d\u00eda, densas formaciones cerradas de bombarderos. El m\u00e9todo garantizaba en teor\u00eda una buena protecci\u00f3n contra los ataques de la aviaci\u00f3n enemiga, gracias a que la superposici\u00f3n de la gran potencia de fuego de cada avi\u00f3n dotar\u00eda a la formaci\u00f3n de una coraza impenetrable. Volar de d\u00eda permitir\u00eda una mejor coordinaci\u00f3n de los movimientos de la formaci\u00f3n y, lo que resultaba mas importante, facilitar\u00eda la precisi\u00f3n del bombardeo. Porque los norteamericanos no renunciaron nunca, al menos tan expl\u00edcitamente como los ingleses, a considerar sus bombardeos como acciones \u201cquir\u00fargicas\u201d de guerra contra objetivos de inter\u00e9s militar, es decir f\u00e1bricas de armamento, dep\u00f3sitos de combustible, etc. El instrumento de la victoria era en este caso el visor Norden, un computador anal\u00f3gico que calculaba con exactitud la trayectoria de las bombas de ca\u00edda libre y permit\u00eda en teor\u00eda colocar las bombas sobre el terreno a voluntad del aviador. Aunque se gast\u00f3 gran cantidad de tiempo y dinero en visores Norden cada vez m\u00e1s complejos, nunca funcionaron a plena satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>La idea general de la guerra econ\u00f3mica que llevaba a cabo la USAAF part\u00eda de considerar la econom\u00eda alemana como una red de cadenas unidas tensamente. Rompiendo algunos eslabones centrales bien elegidos, la red entera saltar\u00eda por los aires. El mejor ejemplo de la aplicaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica de esta teor\u00eda fue el ataque a las f\u00e1bricas de cojinetes de Schweinfurt. Alguien descubri\u00f3 que los rodamientos de bolas sobre los que se mov\u00eda la m\u00e1quina de guerra alemana se fabricaban en unos pocos sitios. Destruyendo estas f\u00e1bricas, la m\u00e1quina se detendr\u00eda como por arte de magia (es el ejemplo cl\u00e1sico de los bombardeos panacea, tan denostados por el jefe de la fuerza de bombarderos brit\u00e1nica). La estrategia part\u00eda de la idea err\u00f3nea de considerar la econom\u00eda enemiga como un organismo est\u00e1tico, sin capacidad de adaptaci\u00f3n a circunstancias adversas. En realidad, el complejo militar-industrial alem\u00e1n demostr\u00f3 ser un ecosistema muy complejo, capaz de evolucionar bajo la presi\u00f3n implacable de los bombardeos para mantener la producci\u00f3n e incluso aumentarla. Las estrategias adaptativas incluyeron la dispersi\u00f3n de la producci\u00f3n, el enterramiento de la f\u00e1bricas, la b\u00fasqueda de materiales y procedimientos alternativos (como \u201ccomposites\u201d de madera y resina en vez de aluminio), una gesti\u00f3n economizadora de las reservas de ciertos materiales claves necesarios en poca cantidad (como el cromo necesario para endurecer el acero), y sobre todo una gran capacidad de reparaci\u00f3n de los da\u00f1os. Todo esto, a su vez, derivaba en parte de la disponibilidad de gran cantidad de mano de obra forzada y desechable, millones de trabajadores extranjeros sometidos a diversos grados de esclavitud. No fue sino en los \u00faltimos meses cuando el ataque sistem\u00e1tico a los dep\u00f3sitos y f\u00e1bricas de combustible consigui\u00f3 de verdad detener a la m\u00edtica \u201cm\u00e1quina de guerra alemana\u201d.<\/p>\n<p>Los resultados de los bombardeos eran muy dif\u00edciles de evaluar. As\u00ed como una acci\u00f3n terrestre conquista o no una ciudad, sin t\u00e9rminos medios, la acci\u00f3n a\u00e9rea se supon\u00eda que debilitaba la econom\u00eda de Alemania, pero nadie sab\u00eda en qu\u00e9 proporci\u00f3n. Un departamento especial, el Bombing Survey, se encargaba de calibrar los da\u00f1os. Los resultados nunca correspond\u00edan a sus esperanzas: las f\u00e1bricas destru\u00eddas se reconstru\u00edan en un plazo incre\u00edblemente corto, los puentes y las carreteras destru\u00eddas se reparaban con prontitud. En febrero de 1945, la Octava Fuerza A\u00e9rea cambi\u00f3 de t\u00e1ctica sobre Dresde, participando junto con los aviones del Mando de Bombardeo brit\u00e1nico en un demoledor ataque de zona o carpet bombing de m\u00e1s de 24 horas de duraci\u00f3n. Dresde coincidi\u00f3 m\u00e1s o menos en el tiempo con el bombardeo incendiario de Tokio, y precedi\u00f3 a Hiroshima en seis meses. Al igual que Guernica, pero con una magnitud cien veces mayor (murieron probablemente m\u00e1s de 50.000 personas), la enormidad de la acci\u00f3n nunca pudo ser asumida sin remordimiento.<\/p>\n<p>La destrucci\u00f3n desde el aire de la capital de Sajonia mostr\u00f3 como, tras cinco a\u00f1os y cinco meses de guerra, el Mando de Bombardeo de la RAF hab\u00eda evolucionado desde sus torpes comienzos hasta convertirse en un afinado instrumento de destrucci\u00f3n masiva. Aplastar Dresde no requiri\u00f3 ya forzar al l\u00edmite sus disponibilidad de aviones y tripulaciones, como fue el caso de Colonia o de Hamburgo. A estas alturas, el Bomber Command dispon\u00eda de efectivos suficientes para lanzar varios ataques masivos simult\u00e1neos, acompa\u00f1ados de otros destinados a sembrar la confusi\u00f3n. La precisi\u00f3n del bombardeo hab\u00eda mejorado mucho, gracias a sofisticados procedimientos de navegaci\u00f3n y marcaci\u00f3n. Pero esta precisi\u00f3n, parad\u00f3jicamente, no se us\u00f3 para destruir una instalaci\u00f3n militar o industrial concreta, sino para garantizar que el bombardeo de zona ser\u00eda los m\u00e1s destructivo posible. Con este fin, la posici\u00f3n de cada avi\u00f3n se modul\u00f3 cuidadosamente para conseguir una alfombra de bombas con la extensi\u00f3n y espesor deseados. La mezcla de bombas incendiarias y explosivas tambi\u00e9n se hab\u00eda mejorado con respecto a las primeras y sencillas recetas, as\u00ed como la cadencia casi orquestal con que se lanzaban. El caso es que la RAF, en febrero de 1945, pod\u00eda crear una tormenta de fuego casi a voluntad en la ciudad alemana que deseara\u2026 siempre que estuviera lo bastante intacta, pues los escombros arden mucho peor que las manzanas de casas todav\u00eda en pie (4).<\/p>\n<p>A diferencia de las nocturnas tareas del Mando de Bombardeo brit\u00e1nico, los hechos de la Octava Fuerza A\u00e9rea (conocida popularmente como The Mighty Eighty, La Poderosa Octava) ten\u00edan lugar en plena d\u00eda, en medio de vistosas batallas a\u00e9reas y objetivos dif\u00edciles de alcanzar. Por esta raz\u00f3n, se prestaron mejor a ascender a la categor\u00eda de hechos cinematogr\u00e1ficos. La idea central de la pel\u00edcula <em>Memphis Belle<\/em> es que el bombardeo s\u00f3lo se justifica si se realiza con precisi\u00f3n sobre un objetivo militar, aunque para ello sea necesario dar media vuelta, una vez sobrepasado el objetivo, para hacer blanco con la exactitud necesaria. El filme pone de relieve la incre\u00edble dosis de valor necesaria para llevar a cabo un gesto as\u00ed, cuando cualquier ser humano corriente tendr\u00eda como \u00fanico pensamiento soltar las bombas cuanto antes y poner pies en polvorosa.<\/p>\n<p>Catch 22 (Trampa 22), de Joseph Heller, hace un retrato muy distinto de la vida cotidiana de una unidad de bombardeo en el frente italiano. Los aviadores est\u00e1n atrapados por el famoso art\u00edculo 22 del c\u00f3digo de justicia militar: cualquiera que est\u00e9 loco ser\u00e1 relevado del servicio, pero s\u00f3lo un loco no querr\u00eda ser relevado del servicio.\u00a0<em>Los mejores a\u00f1os de nuestra vida,<\/em> de William Wyler, comienza cuando la guerra ya ha acabado, en un vuelo pac\u00edfico, casi ser\u00e1fico, a bordo de un B-17 desarmado que nos lleva a otra escena donde se muestra un enorme cementerio de estos aviones, tan in\u00fatiles ahora como las personas que los tripularon. La Fortaleza Volante tiene incluso un juego de ordenador: <em>B-17 Flying Fortress: The mighty 8Th<\/em>, fabricado por Microprose para plataforma Windows en 2000, que permite llevar a cabo misiones de bombardeo sobre la Alemania nazi en misiones completas de vuelo en tiempo real (!) de gran realismo. Los bombardeos nocturnos brit\u00e1nicos tienen poco que ofrecer a la industria del entretenimiento. La RAF compiti\u00f3 en las pantallas con las haza\u00f1as de la USAAF principalmente gracias a las haza\u00f1as de los Dambusters, una unidad muy especializada que realiz\u00f3 peligrosos ataques de precisi\u00f3n sobre presas alemanas en el Rhur.<\/p>\n<p>Aunque eran la especie dominante, los grandes cuatrimotores no pod\u00edan actuar en solitario. Lancasters y Halifaxes necesitaban la ayuda de emjambres de Mosquitos para marcar los objetivos y realizar ataques de distracci\u00f3n, y la tarea de escoltar a los bombarderos se encomend\u00f3 a los aviones de caza Republic Thunderbolt (Trueno) y North American Mustang. Ambos eran un producto del limitado desarrollo tecnol\u00f3gico que permiti\u00f3 la guerra, que llev\u00f3 al l\u00edmite las performances de los aviones de motor de pist\u00f3n, con velocidades que superaban los 700 km\/h y motores muy potentes, en torno a los 2.000 hp. La industria norteamericana, experimentada y sin problemas de suministro de materias primas, fabric\u00f3 estas m\u00e1quinas en gran cantidad. A partir de los primeros meses de 1944 estos aviones acompa\u00f1aban a los bombarderos en toda la extensi\u00f3n de su ruta sobre Alemania, llevando a cabo una guerra de desgaste que destru\u00eda paulatinamente al Ej\u00e9rcito del Aire alem\u00e1n. A medida que pasaban los meses \u00e9ste reduc\u00eda continuamente su poder, mientras que la aviaci\u00f3n de los Aliados la incrementaba. Al final la tasa de bajas de los bombarderos se redujo hasta aproximarse a cero, a medida que brit\u00e1nicos y norteamericanos \u2013pero especialmente estos \u00faltimos\u2013 manten\u00edan de manera rutinaria millares de aviones y millones de hp sobre el espacio a\u00e9reo alem\u00e1n. El dominio a\u00e9reo casi absoluto s\u00f3lo se interrump\u00eda en caso de muy mal tiempo, especialmente abundante en invierno, que segu\u00eda siendo un respiro para las tripulaciones arriba y para los bombardeables abajo.<\/p>\n<p>El ecosistema a\u00e9reo que se cre\u00f3 fue el m\u00e1s denso de la historia. La USAAF pose\u00eda 64.000 aviones de todas clases en 1945, con 2,2 millones de hombres y mujeres a su servicio, y la RAF algo m\u00e1s de un mill\u00f3n de efectivos para unos 20.000 aviones. Tal cantidad de aparatos requer\u00eda para su manejo una enorme cantidad de personal, y cientos de miles fueron entrenados como pilotos, radiotelegrafistas, navegantes, bombarderos, artilleros y as\u00ed. A diferencia de la tarea de entrenar carne de ca\u00f1\u00f3n terrestre, relativamente r\u00e1pida y barata, la formaci\u00f3n de personal a\u00e9reo, especialmente de pilotos, era lenta y muy costosa. Los hombres (y algunas mujeres) que la experimentaron eran aleccionados acerca del enorme valor del avi\u00f3n y del enorme valor de la inversi\u00f3n formativa hecha en sus personas. No todo el mundo serv\u00eda, pero los que lo consiguieron eran muy conscientes de su papel como miembros de una \u00e9lite. Actores c\u00e9lebres alistados en las fuerzas a\u00e9reas, como James Stewart y Carl Gable, serv\u00edan de gancho y de modelo a los aspirantes.<\/p>\n<h5>1\u2013\u00a0Harris, A.: Ofensiva de bombardeo. Ferm\u00edn Uriarte Editor ( 1968) p.175.<br \/>\n2- Friedrich, J.:, El incendio. Alemania bajo los bombardeos, 1940-1945. Taurus (2002)<br \/>\n3-Hastings. M.: Bomber Command. Pan Books ( 1981)<br \/>\n4-Taylor, F. Dresde. Temas de Hoy (2005)<\/h5>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La silueta de un Lancaster durante el ataque nocturno a Hamburgo del 30 de enero de 1943. Europeana. Una tarjeta de Navidad del caricaturista Low &hellip; <!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14575,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false,"jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":[]},"categories":[793,526],"tags":[],"Asuntos":[2520],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/hamburgo.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7HKWx-3N2","jetpack-related-posts":[{"id":8316,"url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/1944\/08\/15\/el-destructor-de-las-ciudades-alemanas\/","url_meta":{"origin":14572,"position":0},"title":"El destructor de las ciudades alemanas","date":"1944","format":false,"excerpt":"\u00a0 Un Avro Lancaster de la RAF, con su caracter\u00edstico camuflaje para el bombardeo nocturno. \u00a0 Una tarjeta de Navidad del caricaturista Low de 1943, titulada \"Explosiones de temporada en Berl\u00edn\" contiene la imagen de un monigote llevando una gigantesca bomba atada con un lazo de regalo a un avi\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00ab1944\u00bb","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/1944\/08\/avrolancaster1944.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":8372,"url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/1937\/08\/16\/el-primer-bombardero-de-berlin\/","url_meta":{"origin":14572,"position":1},"title":"El primero que lleg\u00f3 a Berl\u00edn","date":"1937","format":false,"excerpt":"\u00a0 Un Armstrong Whitworth Whitley de la RAF a finales de la d\u00e9cada de 1930. \u00a0 El Whitley \u2013nombre del suburbio de Coventry donde estaba la factor\u00eda de Armstrong Whitworth, la ciudad que fue destruida por un bombardeo alem\u00e1n el 14 de noviembre de 1940\u2013 fue dise\u00f1ado como bombardero nocturno.\u2026","rel":"","context":"En \u00ab1937\u00bb","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/armstrogwhitworthwhitleyraf1937.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":17937,"url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/1943\/11\/30\/el-bombardero-que-siempre-pasaria\/","url_meta":{"origin":14572,"position":2},"title":"El bombardero que siempre pasar\u00eda","date":"1943","format":false,"excerpt":"El estilizado perfil del Arado Ar 234 Blitz (primer vuelo:\u00a015 de junio de 1943). Un bombardero jet imposible de interceptar por los cazas de motor de pist\u00f3n merode\u00f3 por las costas inglesas a finales de 1944. Su nombre era Blitz, Rel\u00e1mpago, el mismo que los londinenses daban a tiempo en\u2026","rel":"","context":"En \u00ab1943\u00bb","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/aradoar234blitz1945.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":17950,"url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/1941\/12\/01\/el-primero-de-7-377\/","url_meta":{"origin":14572,"position":3},"title":"Una langosta con panza de cocodrilo","date":"1941","format":false,"excerpt":"\u00a0 El primero de 7.377: el prototipo del Avro Lancaster, que vol\u00f3 por primera vez en enero de 1941. \u201cUna fea criatura, con la cara de una langosta y un vientre tan grande como el de un cocodrilo del Zambeze\u201d. As\u00ed defini\u00f3 Winston Churchill, un hombre con talento para las\u2026","rel":"","context":"En \u00ab1941\u00bb","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/avrolancasterprimerprototipo1941.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":17808,"url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/1944\/07\/08\/el-aciago-stuka-de-31-toneladas\/","url_meta":{"origin":14572,"position":4},"title":"El aciago Stuka de 31 toneladas","date":"1944","format":false,"excerpt":"Un Heinkel He 177 Greif a comienzos de 1944, en Francia. La pintura negra de la parte inferior, que recuerda la de los bombarderos de la RAF, indica que este avi\u00f3n se dedicaba al bombardeo nocturno sobre Gran Breta\u00f1a. Mientras que el Tercer Imperio alem\u00e1n cre\u00f3 toda clase de armas\u2026","rel":"","context":"En \u00ab1944\u00bb","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/heinkelhe177-1944.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":15872,"url":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/1943\/08\/05\/terrores-nocturnos\/","url_meta":{"origin":14572,"position":5},"title":"Terrores nocturnos","date":"1943","format":false,"excerpt":"Un anuncio del Handley Page Halifax, el segundo bombardero principal de la RAF tras el Avro Lancaster, y del que se fabricaron m\u00e1s de 6.000 unidades. Poco despu\u00e9s de la puesta de sol, las formaciones de Halifaxes y Lancasters despegaban de sus bases en Inglaterra para volar hacia el este,\u2026","rel":"","context":"En \u00ab1943\u00bb","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/1943-halifax.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]}],"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14572"}],"collection":[{"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14572"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14572\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16412,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14572\/revisions\/16412"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14575"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14572"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14572"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14572"},{"taxonomy":"asunto","embeddable":true,"href":"https:\/\/aeropinakes.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/Asuntos?post=14572"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}