boeing747bandbele1997

 

Un 747 de decorado con un diseño ndbele de Esther Mahlangu (1997)

 
Corrían los últimos años de la década de 1990 y del siglo XX cuando BA decidió aggiornarse y crear una imagen de marca más global, de acuerdo con su papel de aerolínea con destinos –y clientes– en todos los continentes. El país parecía entrar en una época optimista tras los broncos años del tatcherismo. Se contrató una nueva agencia y las colas de los aviones de la compañía comenzaron a llenarse de coloridos diseños procedentes del arte étnico de todo el planeta, como el extraordinario diseño ndbele que figura en la ilustración de arriba. Hay que decir que de las varias docenas de diseños, siete u ocho eran de origen británico, como kilts escoceses, filigranas galesas o rosas inglesas. Empero los restantes, basados en arte aborigen australiano, caligrafía china o decoración egipcia comenzaron a crear cierta agitación en el departamento de diseño de BA en 1999, cuando su jefe dimitió. Por entonces aproximadamente 100 aviones llevaban los diseños “étnicos”, mientras que los 160 restantes ondeaban una versión estilizada de la Union Flag en la cola.

Algunas encuestas mostraban gran aceptación de la nueva imagen de la compañía en el exterior, como cabría esperar, pero un significativo porcentaje de rechazo entre los clientes de dentro de las islas británicas. La puntilla la dio Margaret Tatcher en una conferencia anual del Partido Conservador, cuando mostró su rechazo a la nueva imagen de BA con estas palabras: “We fly the British flag, not these awful things” (Queremos volar con la bandera británica, no con esas cosas horribles).  Además de llamar “awful things” a diseños tan estupendos como Water dreaming (australiano) o Waves and cranes (japonés), la ex primer ministra incurrió en la manifiesta contradicción de reclamar nacionalismo británico a una compañía que fue privatizada en 1987, bajo su mandato. Menos de cuatro años después, los elegantes diseños mundiales de las colas de los aviones de BA habían desparecido, siendo sustituidos por la desafiante versión estilizada de la bandera británica que ondea hoy en todos sus aviones.