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Un Texan de la Armada, modelo al que pertenecían la mayoría de los aviones que bombardearon la Plaza de Mayo.

 

“Bruscamente, todo el descontento contenido a lo largo de una década pareció estallar con violencia. Unidades de la Armada y las fuerzas aéreas argentinas se sublevaron, la Casa de Gobierno fue bombardeada por aviones y se desató la lucha en las calles.” Así resumió el bombardeo criminal de la Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955 la revista Life en español (1). Como se puede ver, Washington había girado su pulgar hacia abajo con respecto al incómodo general Perón, y Londres había hecho lo mismo. Consideraban a Perón una especie de émulo de Mussolini, un heredero directo del fascismo, a pesar de que había ganado dos elecciones presidenciales consecutivas, la de 1946 y la de 1951. Franco, que había conocido personalmente a Hitler y habia llegado al poder tras una cruenta guerra civil, fue tratado con muchos más miramientos. Para 1955 el peronismo era visto por anchos sectores políticos de Argentina como un cuerpo extraño que estaba corrompiendo la nación, un régimen político anti-cristiano que se había salido de madre.

Las fotografías que publicó Life dos páginas más allá de su extraña descripción de los sucesos muestran una multitud aterrorizada corriendo a buscar refugio en el enorme edificio de la Casa Rosada, la sede de gobierno, a pesar de que era el blanco principal de los aviones de la Armada que perticipaban en el golpe de estado –otro fue la sede de la confederación peronista de sindicatos, la CGT. Hubo aparatos que ametrallaron la plaza, y los aviones sobrevolaron el centro de Buenos Aires durante unas horas interminables. Al final se declararon más de 300 muertos del ataque aéreo. Después hubo lucha en las calles entre los golpistas y los peronistas, que ganaron por esa vez. Al menos 37 aviones golpistas huyeron a territorio uruguayo. La victoria de Perón fue efímera, pues menos de tres meses después otro golpe de estado seguido de una breve guerra civil le derrocó definitivamente, al menos hasta 1973, año en que recuperó brevemente la presidencia de Argentina.

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Life en español, 18 de julio de 1955: “Perón vs. Iglesia, y luego revolución”