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El Dornier Wal “Plus Ultra”

 
El papel de gran hazaña aérea nacional, de la que no carece ningún país, lo cumple en España la travesía del Plus Ultra. Técnicamente se trató de la travesía del Atlántico Sur, desde Palos de Moguer en Huelva a Buenos Aires a bordo de un hidroavión Dornier Walbautizado “Plus Ultra” en alusión al antiguo límite del mundo clásico en las Columnas de Hércules (el estrecho de Gibraltar). El vuelo fue parte de una ofensiva de imagen del reino de España desencadenada por el dictador Primo de Rivera en 1926, cuando la guerra de Marruecos se veía ya en vías de solución. Ese año se hizo además el vuelo Madrid-Manila y el Melilla-Santa Isabel (capital de la colonia de Guinea Ecuatorial). Los tres vuelos conectaban los cuatro puntos principales de la presencia española en el mundo, las antiguas colonias convertidas en “repúblicas hermanas” en América y Asia y la nueva colonia africana.

El primorriverismo explotó todo lo que pudo la travesía atlántica del Plus Ultra. La tecnología era alemana, pero la calidad de los tripulantes no le iba a la zaga: “La hazaña de mis oficiales demuestra lo que se puede conseguir, lo que se puede hacer, contando con la raza española[1]” declaró el rey Alfonso XIII en la ceremonia de inauguración de una lápida conmemorativa del vuelo, nada menos que en el monasterio de La Rábida, lugar de partida de Cristóbal Colón. Se iluminaron edificios públicos, se concedió un indulto general y se dio un día de asueto en las escuelas. Un modelo del avión de tamaño casi real ganó el concurso de carrozas de la batalla de flores de Vigo ese verano.

Para los españoles de más edad, el Plus Ultra comparte gaveta cerebral con Colón, los Reyes Católicos y Viriato, y se sorprenden cuando comprueban que no aparece en muchas de las historias internacionales de la aviación o el breve espacio que se le reserva. Desde el punto de vista internacional, la hazaña española quedó eclipsada por el vuelo portugués (bajo la dictadura de Oliveira Salazar) de Gago Coutinho y Sacadura Cabral en un trayecto muy parecido y con un avión idéntico, una verdadera hazaña pionera de navegación aérea sobre el océano.

Una galería de imágenes del Dornier Wal podría comenzar con un cuadro épico de Bertuchi llamado significativamente “1492-1936” y terminando en la consolidación del mito en grabados escolares de 1939 y después. En medio, se conservan algunas  fotografías del Wal en los comienzos de la guerra civi, cuando sirvió tanto a los republicanos como a los nacionales.

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[1] Manuel Rubio Cabeza: Crónica de la Dictadura de Primo de Rivera. Sarpe (1986)