¿Dónde está el internet de antaño?

Todo cristo está de acuerdo: internet es un asco. Ya no es el lugar donde intercambiaban finezas redes de intelectuales alimentados con comida orgánica. Ahora es el lugar donde muchedumbres furiosas intercambian insultos. Plebe ahíta de ultraprocesados, su lujo accesible. Sabor, color, textura crujiente. No puedes comer solo una. Date de alta en cero coma segundos y a berrear. Tuiter, feisbuk, tiktok, istagram, todo da igual, como si son los comentarios del ABC. ¿Nacionalidad? La paguita, el coche oficial. Los políticos nos chupan la sangre. Los intelectuales aterrados. Ahora mismo es trendintopic mundial un coreano de dieciséis años que no lo conoce nadie pero que tiene 78 millones de seguidores en su cuenta.